Humanidades consolida un espacio clave para la conservación del patrimonio santiagueño

El Instituto de Lingüística, Folklore y Arqueología (ILFyA) de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la Universidad Nacional de Santiago del Estero lleva adelante distintas acciones destinadas a conservar, restaurar y estudiar materiales que forman parte del patrimonio cultural de la provincia. En ese trabajo confluyen especialistas de distintas disciplinas y nuevas herramientas tecnológicas que permiten conocer con mayor detalle piezas arqueológicas y recuperar documentos históricos.
Las actividades se desarrollan en un momento especial para la institución, que este 26 de agosto celebra un nuevo aniversario de su creación. Fundado en 1953, el ILFyA cuenta con una trayectoria de más de siete décadas vinculada al estudio de la historia y la cultura regional, a través de sus investigaciones sobre el patrimonio lingüístico, folklórico, arqueológico y documental de Santiago del Estero.
Entre las iniciativas que actualmente se encuentran en marcha se destaca el trabajo conjunto con profesionales Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnológicas de la UNSE para realizar el escaneo digital de piezas arqueológicas mediante tecnología LiDAR y otras herramientas de modelado tridimensional.

Estos procedimientos permiten generar imágenes de alta precisión de las piezas y observar con mayor detalle aspectos relacionados con su morfología, manufactura y características estilísticas. De esta manera, objetos que forman parte de las colecciones arqueológicas del instituto pueden ser analizados desde nuevas perspectivas sin perder de vista la necesidad de preservarlos.
El director del ILFyA, Carlos Bonetti, destacó la importancia de estas vinculaciones para ampliar las posibilidades de trabajo del instituto. “Estamos teniendo la posibilidad de colaboración de profesionales tanto en lo que es la parte de archivos y restauración patrimonial como de escaneo de piezas arqueológicas”, señaló.
En relación con la digitalización de las piezas, explicó que esta herramienta permite profundizar el estudio de materiales de interés para la arqueología local. “Tenemos el acompañamiento en el escaneo de piezas arqueológicas de cerámica para determinar distintas cuestiones que son de interés para la arqueología local”, indicó.
Al mismo tiempo, el ILFyA trabaja sobre otro de los componentes de su acervo: la documentación histórica. Entre las tareas que se desarrollan se encuentra la restauración de mapas antiguos que integran su archivo y que constituyen una fuente de información para conocer distintos aspectos de la historia de Santiago del Estero.

“Estamos trabajando en la restauración de nuestros mapas, que constituyen parte de nuestro archivo documental y que son de gran relevancia no solo para la universidad sino también para la provincia, para poder planificar políticas de cuidado, políticas de conservación y, sobre todo, para producir conocimiento científico en estas áreas”, expresó Bonetti.
En esta tarea participa la licenciada Zulma Abate, especialista en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural de la UNSAM, quien colabora con el equipo del instituto en la recuperación y conservación de los materiales históricos.
“Actualmente estoy colaborando con el ILFyA de la Facultad de Humanidades para tratar de recuperar y conservar el archivo y la mapoteca que tienen aquí como colección”, explicó la profesional.
El trabajo sobre las piezas arqueológicas y los documentos históricos parte de una misma preocupación: conocer mejor lo que el ILFyA conserva y evitar que ese patrimonio se deteriore o quede fuera del alcance de nuevas investigaciones. El escaneo 3D y las tareas de restauración abren, desde distintos campos, nuevas posibilidades para estudiar materiales que forman parte de la historia de Santiago del Estero.
En el año en que cumple 73 años, el ILFyA continúa trabajando con buena parte de ese patrimonio que le dio sentido desde sus comienzos. Ahora lo hace incorporando nuevas herramientas y sumando vínculos con especialistas de otras áreas, pero con una tarea que se mantiene vigente: conservar las piezas, los documentos y los conocimientos que ayudan a contar la historia de Santiago del Estero.




