Docente de Humanidades llamó a reconocer las identidades y las voces de los pueblos originarios
La Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) realizó el acto conmemorativo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, en una jornada que convocó a autoridades universitarias, docentes, estudiantes e integrantes de la comunidad para reflexionar sobre la historia, las identidades y los derechos de los pueblos originarios.
La ceremonia estuvo presidida por la vicerrectora Fernanda Mellano, con la participación de autoridades de Rectorado y de las distintas facultades. También estuvieron presentes los abanderados y escoltas de la Universidad.
Uno de los momentos centrales fue el mensaje del profesor Walter Hugo Torres, docente de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud y uno de los coordinadores de las carreras de Licenciatura en Educación Intercultural y Tecnicatura Superior en Educación Intercultural Bilingüe con mención en Lengua Quichua.
Durante su intervención, Torres propuso una mirada crítica sobre los procesos históricos que acompañaron la conquista de América y sus consecuencias sobre los pueblos preexistentes, particularmente en relación con la imposición de lenguas, creencias y formas de interpretar la historia.
“Hace cinco siglos atrás, en torno a la idea de raza, desde Europa se pensó y organizó jerárquicamente a los pueblos, considerándolos más o menos evolucionados, o incluso más o menos humanos”, expresó, al señalar que esa concepción sirvió de sustento para procesos de sometimiento, despojo territorial y eliminación de culturas.
En ese sentido, cuestionó la narrativa histórica que durante generaciones presentó la conquista como un descubrimiento, sin reconocer las experiencias y perspectivas de los pueblos que ya habitaban el continente.
LA LENGUA COMO IDENTIDAD CULTURAL
Otro de los ejes de su discurso estuvo vinculado con la conformación del Estado argentino y las consecuencias de la imposición del castellano sobre las lenguas originarias.
Torres señaló que este proceso contribuyó a instalar prejuicios y formas de discriminación que afectaron a las comunidades indígenas y a quienes conservaron sus lenguas y expresiones culturales.
“El racismo adquirió un nuevo matiz, esta vez bajo la forma de racismo lingüístico”, sostuvo, al referirse a la estigmatización de quienes hablaban su propia lengua.
La reflexión adquiere especial relevancia en Santiago del Estero, donde la lengua quichua constituye una expresión de la identidad cultural de numerosas comunidades y forma parte de las áreas de formación académica e investigación de la Facultad de Humanidades.
RECONOCER LA DIVERSIDAD
Durante su mensaje, Torres también recordó que en 2010 se modificó la denominación oficial de la conmemoración del 12 de octubre, que pasó de Día de la Raza a Día del Respeto a la Diversidad Cultural, como parte de un cambio en la manera de abordar la historia y reconocer las identidades de los pueblos originarios.
En ese marco, manifestó su preocupación por la reaparición de discursos que recuperan el concepto de raza y advirtió sobre la influencia que tienen las narrativas oficiales en la construcción de representaciones sociales.
Frente a ese escenario, convocó a fortalecer espacios de participación y reconocimiento de las comunidades indígenas, especialmente en los ámbitos educativos y de producción de conocimiento.
“No es lo mismo hablar del indígena que dejarlo hablar al indígena”, afirmó, al destacar la necesidad de superar miradas que convierten a los pueblos originarios únicamente en objetos de estudio, sin reconocerlos como protagonistas en la construcción y transmisión de sus propios saberes.
El docente consideró que abrir espacios para esas voces constituye una forma concreta de contribuir a la continuidad de las culturas y a la defensa de sus identidades.
La conmemoración incluyó además una presentación de danza latinoamericana a cargo de integrantes del elenco de bailarines de la UNSE, que aportó una expresión artística a la jornada.
De esta manera, el acto permitió recuperar el sentido de una fecha que invita a revisar los relatos históricos, reconocer la diversidad de identidades que conforman nuestra sociedad y reflexionar sobre el papel de la educación pública en la construcción de espacios de respeto y participación cultural.




