Humanidades despide a Máximo Navarrete, valioso colaborador de proyectos territoriales en Nueva Francia

La Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la Universidad Nacional de Santiago del Estero expresa su profundo pesar por el fallecimiento de Don Máximo Navarrete, ocurrido en la localidad de Nueva Francia a los 90 años.
Agricultor, referente comunitario y profundo conocedor de los saberes del monte, Don Máximo dejó una huella imborrable en su comunidad y en las numerosas experiencias de trabajo territorial desarrolladas por docentes, estudiantes e investigadores de la Licenciatura y el Profesorado en Educación para la Salud.
Desde 2009, participó activamente en diversas iniciativas de investigación, extensión, docencia y vinculación comunitaria impulsadas por la Facultad en Nueva Francia. Junto a su esposa, Amalia “Monona” Navarrete, acompañó con generosidad cada encuentro, compartiendo conocimientos, experiencias y una mirada profundamente comprometida con su comunidad.
A lo largo de los años, Don Máximo se convirtió en una figura emblemática de los procesos de construcción colectiva desarrollados entre la Universidad y la comunidad. Su experiencia como agricultor y su amplio conocimiento de las plantas y recursos del monte dieron origen a su querida “Farmacia del Monte”, un espacio desde el cual preservó y transmitió saberes populares vinculados al cuidado de la salud y a la relación respetuosa con el entorno.
Su participación fue fundamental en numerosas experiencias comunitarias que promovieron el diálogo entre los saberes académicos y los saberes construidos en el territorio. Entre ellas, la Feria Artesanal, Productiva y Cultural “Nokayku Yachaskayuna – Lo que nosotros sabemos hacer”, una iniciativa que permitió visibilizar las capacidades, producciones y conocimientos de los habitantes de Nueva Francia.
El valor de su aporte quedó reflejado también en el libro Lo que nosotros sabemos hacer. Experiencias de Educación para la Salud en territorio, donde compartió un testimonio que expresa con claridad el significado que tuvo para él este proceso de encuentro con la Universidad:
“He conocido la universidad porque ellos han venido para aquí, pero ahora conozco la casa por adentro. (...) Hemos pasado de estar tapaditos a que nos conozcan y con los avisos de lo que hacemos y ofrecemos nos conocen en el mundo por Internet, y es por nosotros y también es gracias a la universidad”.
Su historia también forma parte de 50 Historias de la UNSE, publicación de EDUNSE que recupera experiencias y voces que contribuyeron a construir la identidad de nuestra universidad.
Don Máximo deja un legado que trasciende las experiencias compartidas. Su vida nos recuerda que el conocimiento se construye también en el territorio, en las prácticas cotidianas, en la memoria colectiva y en los saberes que las comunidades resguardan y transmiten de generación en generación.
Para quienes tuvieron la oportunidad de trabajar junto a él, su presencia representó una permanente invitación a escuchar, aprender y reconocer el valor de los conocimientos populares como parte fundamental de la construcción colectiva del saber.
La Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud acompaña a su familia, amigos y a toda la comunidad de Nueva Francia en este momento de profundo dolor.
Hasta siempre, Don Máximo. Su ejemplo, sus enseñanzas y su compromiso con su comunidad seguirán formando parte de la memoria viva de la Universidad y de todos los caminos compartidos.




